jueves, 24 de febrero de 2011

Love.

Por muchas noches en blanco que una dedique a pensar en su biografía sentimental, 
la verdad, es que encontrará pocas soluciones. Podrá parchear tal o cual relación,
pero al final, volverá a pasar lo del siempre... que en un momento dado saltará en
pedazos como tantas otras veces. Porque uno es como es y no es fácil dejar de
serlo para creer a alguien, es casi un combate perdido de ante mano. Así que lo
mejor que podría pasar es que las relaciones sentimentales vinieran con fecha de
caducidad, como los yogures, así sabríamos de antemano cual es la fecha del final
y no perderíamos el tiempo en inseguridades, sospechas, ni discusiones... nos 
dedicaríamos a disfrutar cada momento hasta la ultima décima de segundo…
Aunque, si lo piensas, lo bueno de no tener fecha de caducidad, es que
nos permite seguir soñando con que, ésta vez sí, ese yogurt pueda conservarse
para siempre.

1 comentario:

  1. es mucho mejor no saber,creo yo,asi se disfruta mas,y que no sea necesario saber para dar todo de nosotros mismos,siempre debemos darlo,siempre,dure lo que dure.....feliz fin!!

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